Empecé a notar sensaciones extrañas cuando me di cuenta de que ya no me quería, sentía que se me erizaba la piel y sudaba a la vez cuando hacía el más frío de los inviernos esperando un pájaro gigante.
Después de darme cuenta de éso, salí de mi, viéndome en el peor de mis estados y fue entonces cuando quise cortarme la cabeza con lo primero que tuviese a mano, pero no había nada; y fue cuando imaginé que pienso en aquellas veces que sueño despierta, una plaza con su escenario y una guillotina esperándome, todo el pueblo aplaudiendo de por fin verme morir, porque en ése sueño, soy un estorbo para los demás, o una bruja hechicera que sólo desea el mal para el mundo.
Lástima que saliera de ése sueño para entrar en otro peor (volver a mi vida normal).
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Isaaaaaa!
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