Todo lo que pienso en una eternidad, lo decido en un momento. Pienso sin pensar, vertiginosamente rápido es como viaja la información en mi cabeza, las neuronas trabajan horas extras para rendir lo suficiente y evitar quedarme en blanco en momentos clave.
Y así de fugaz muere tambien mi ser, después de respirar el dolor y antes de pensar en todos mis veranos de agonía intensa que nunca acabarán porque vivo enferma de amor.
Posiblemente se me pasará la vida y la muerte, y con ella pasando a otra dimensión veré morirme de nuevo sin volver a intentar hacer nada, por salvarme de ésta situación.
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La enfermedad del amor es aquella que parece incurable pero que solo nosotros tenemos la propia medicina...el don de olvidar.
ResponderEliminarBesos.
Mar
Suerte en el concurso.