Maldita sea mi vida, se me revuelve el estómago de llorar pastillas de colores.
Sé que mi vida ya está siendo demasiado oscura, escribiendo sólo cosas grisáceas con olor a muertos. Vuelve a morir y vuelve a vivir, desahógame ahogándome en el mar, enfunda desenfundando tu revólver para matarme otra vez, que el tiempo no para de repetirse y me vuelvo a marear.
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últimamente estás muy rara, eh..
ResponderEliminarpodrías escribir sobre castillos de colores y principes encantandos.. pero no, la niña prefiere las pistolas y la muerte.. joe!
el norte te sienta raro..