viernes, 5 de marzo de 2010

Suicidio

Para vivir suficientemente, habría que morir despacio sin que los demás estorben lo bastante como para volver a vivir mi vida.

Y mi vida, ya me cuesta demasiado mantenerla; me estoy quejando de arrastrar con mi cuerpo a cada lugar al que voy.

Quitármela quizás me haría desprenderme de ella y reencarnarme en agua, para poder ser libre por fin, de mi entorno, de vuestras caras, y mezclarme con el mundo que es lo que siempre he querido en verdad.

Que mis deseos se hagan realidad.

2 comentarios:

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.