No sentí nunca una soledad tan completa. Me invadía el silencio por todas partes, ya ansiaba hablar hasta con los pájaros y los árboles con tal de mantener una conversación con seres vivos, porque éstos seres, aunque no hablen, te sienten y entienden, yo lo sé.
Y en mitad de todo el silencio, aún así, sentía que no estaba sola, porque estaba yo, y cuando uno se siente que está, es que no está solo, porque se tiene a sí mismo, como yo en ése momento.
Pero ése momento no es precisamente efímero, sino todo lo contrario, y más cuando sientes que echas en falta alguien o algo, aunque todavía no sabes qué es exactamente, porque te sientes incompleta, incompleta en algún sentido que todavía no has descubierto y probablemente no descubrirás, porque aún no sabes nada de ésta parte de tu vida.
Rellené una parte de mi vacío, llenándola de tiempo libre, donde lo aproveché entero haciendo nada, y ahora relleno éste tiempo de otro vacío distinto, comprendeis?

Yo buscaba algo a lo que aferrarme y no encuentré nada, ahora solo quiero dejarme caer.
ResponderEliminarParece que tu tambien te rayas.
Te entiendo muy bien... yo ando igual. Soy un nostálgico.
ResponderEliminarParece que no eres la única que está así...
ResponderEliminar