martes, 15 de noviembre de 2011

Huye palomica

Quiero sentir que me muero por dentro, que la rabia y las ganas puedan conmigo y mi vergüenza, para que vuelen mariposas en mi estómago. Y cuando eso pase, llorar de felicidad al saber que no puedo pedir más sabiendo que es imposible ser más feliz. Pero mi egoísmo me hace poner los pies en la tierra y aterrizar en un lugar tan abrupto que todo lo que estaba soñando hace un momento, se rompa como una pompa de jabón.

Como tantas otras veces, y es entonces cuando vuelvo a la parte más oscura de la habitación para recordarme que sigo siendo tan siniestra como siempre, tratando temas retorcidos para asustar a la gente, cuando en realidad la primera que se asusta soy yo, y salgo corriendo para que nadie me vea ni me alcance, siempre huyendo de lo visceral.

4 comentarios:

  1. Siempre se encuentra uno en permanente huida o en una continua búsqueda, sólo depende de cómo lo quieras vivir, ¿no???

    ResponderEliminar
  2. Yo más bien pienso que en unas etapas está más acentuada la huida, y en otras el azar.

    ResponderEliminar
  3. Debe ser. Al final siempre somos buscadores de señales. Suerte y felicidades por algunos textos, que están muy bien construidos y algunos pasajes que son realmente ensoñadores

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.