Prescindiría incluso de mí, porque no me necesito tanto como pensaba, vivir y respirar no me haría falta, pero ahora me es tan necesario como mirarme en el espejo para comprobar que sigo siendo yo.
Lo que me queda por respirar es tanto que pensar en eternidad se me hace corto y lo infinito se me queda en nada.
Lo que me queda por vivir presiento que es justo lo contrario.
Ser sólo ser, para sentir y nada más.
domingo, 31 de julio de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.