Llegamos a la conclusión de que en la vida sabremos la fecha de nuestra muerte.
Llegamos a la conclusión de que todas las cosas materiales son matemáticamente imposibles de llevárselas a la tumba.
Llegamos a la conclusión de que entonces, habría que valorar más los actos de buena y mala fé en las personas; pero también llegamos a la conclusión de que lo malo y lo bueno no existe, nos lo implantaron desde pequeños: que las cosas malas están mal y las cosas buenas están bien. (Todo ésto es mentira).
Llegamos a la conclusión de que somos personas que vivimos en una sociedad implantada dentro de nuestra cultura y que no "podríamos" salir de ella pero sí aprender de las demás.
Llegamos a la conclusión, pues, de que no dejamos de ser hormigas que maquinan sus quehaceres matando y empeñando su tiempo (valga la redundancia) que nos queda en ser infelices. (En general).
Llegamos a la conclusión, finalmente, de que no hay que perder el tiempo.
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me gusta, llego a la conclusión de que lo siento mucho pero me voy a dormir!
ResponderEliminarbesicos etílicos!