lunes, 18 de enero de 2010

Sin título

Llegamos a la conclusión de que en la vida sabremos la fecha de nuestra muerte.
Llegamos a la conclusión de que todas las cosas materiales son matemáticamente imposibles de llevárselas a la tumba.

Llegamos a la conclusión de que entonces, habría que valorar más los actos de buena y mala fé en las personas; pero también llegamos a la conclusión de que lo malo y lo bueno no existe, nos lo implantaron desde pequeños: que las cosas malas están mal y las cosas buenas están bien. (Todo ésto es mentira).

Llegamos a la conclusión de que somos personas que vivimos en una sociedad implantada dentro de nuestra cultura y que no "podríamos" salir de ella pero sí aprender de las demás.
Llegamos a la conclusión, pues, de que no dejamos de ser hormigas que maquinan sus quehaceres matando y empeñando su tiempo (valga la redundancia) que nos queda en ser infelices. (En general).

Llegamos a la conclusión, finalmente, de que no hay que perder el tiempo.

1 comentario:

  1. me gusta, llego a la conclusión de que lo siento mucho pero me voy a dormir!
    besicos etílicos!

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